Mira y Comprende

MIRARON Y COMPRENDIERON LO QUE VEÍAN. Por consiguiente, en el transcurso del proceso de aprender a ver, deberá usted desarrollar tanto su visión de cerca como su visión de lejos. Las ventajas del hombre que sabe ver lo que tiene delante son enormes. Durante años, la población de la pequeña localidad de Darby, en Montana, había contemplado lo que llamaban la Montaña de Cristal. La montaña había recibido este nombre porque la erosión había dejado al descubierto un saliente de cristal ligeramente brillante que parecía sal gema. Ya en 1937 se había construido un camino de mulos justo sobre aquel saliente. Pero hasta 1951 - catorce años más tarde- no hubo nadie que se tomara la molestia de agacharse, tomar un fragmento de aquella centelleante materia y examinarlo detenidamente.
Aquel año de 1951, dos hombres de Darby, el señor A. E. Cumley y el señor L. I. Thompson, vieron una exposición de minerales en la ciudad. Thompson y Cumley denunciaron la existencia de la mina en la Montaña de Cristal. Thompson envió una muestra del mineral a la Oficina de Minas de Spokane, junto con la petición de que se enviara a un técnico para que examinara un «depósito muy grande» de mineral. Más adelante, aquel mismo año, la Oficina de Minas envió una apisonadora a la montaña y excavó lo suficiente como para poder asegurar que allí había efectivamente uno de los mayores depósitos del mundo del tan valioso berilo. Hoy en día grandes excavadoras ascienden trabajosamente a la montaña y vuelven a bajar cargadas con el metal muy pesado mientras al pie de la montaña, esperando prácticamente con billetes de dólares en las manos, se encuentran representantes de la Steel Company de los Estados Unidos y del Gobierno de los Estados Unidos, todos ellos deseosos de adquirir el preciado mineral. Todo porque un día dos jóvenes no sólo vieron con sus ojos sino que, además, se tomaron la molestia de ver con sus mentes. Hoy en día, aquellos hombres llevan camino de convertirse en multimillonarios.
Una persona mentalmente présbita no hubiera podido hacer lo que Thompson y Cumley hicieron... si su visión mental hubiera estado deformada. Porque es el hombre que sólo puede ver los valores lejanos sin percatarse de las ventajas que tiene delante. ¿Se encuentra la fortuna en el umbral de su casa? Mire a su alrededor. Cuando se dedica a sus tareas cotidianas, ¿tropieza con algunas pequeñas áreas de irritación? Tal vez pueda ocurrírsele algún medio de superarlas... un medio que sea útil no sólo para usted sino también para los demás. Muchos hombres han ganado fortunas dedicándose a satisfacer sencillas necesidades. Es lo que le sucedió al hombre que inventó la horquilla de presión para fijar el cabello y al que ideó el sujetapapeles, así como al creador de la cremallera corriente. Mire a su alrededor. Aprenda a ver. Tal vez encuentre hectáreas de diamantes en su propio patio de atrás.
No obstante, la miopía mental puede constituir un problema tan grande como la presbicia mental. El hombre que tiene este problema sólo ve lo que tiene ante sus narices, sin prestar atención a las posibilidades lejanas.
Es el hombre que no comprende la fuerza de un plan. No comprende el valor de la reflexión. Está tan ocupado con las dificultades inmediatas que no permite que su mente busque en la lejanía nuevas oportunidades y tendencias y se forje una imagen de conjunto.
El hecho de poder ver el futuro es uno de los más espectaculares logros d cerebro humano. Allá enel pleno cinturón de agrios de Florida hay una pequeña ciudad llamada Winter Haven. La campiña circundan- te está dedicada a tierras de labranza. Casi todo el mundo la consideraría una zona inadecuada para la atracción turística. No tiene playa ni montañas, tan sólo muchos kilómetros de suaves laderas con peque- ños lagos y pantanos de cipreses en los valles.
Sin embargo, a aquella zona acudió un hombre que «vio» aquellos pantanos de cipreses con una visión que otros no habían utilizado. Se llamaba Richard Pope. Dick Pope adquirió una de aquellas viejas lagunas de cipreses, la cercó con una valla y ha rechazado ofertas de por lo menos un millón de dólares por los mundialmente famosos Jardines de los Cipreses.
Como es natural, no fue tan sencillo como puede parecer. A lo largo de todo el camino, Dick Pope tuvo que «ver» oportunidades en su situación.
Hubo, por ejemplo, la cuestión de la publicidad. Pope sabía que sólo podría atraer a la gente hasta aquel aislado lugar mediante una gran campaña de publicidad. Pero los anuncios cuestan dinero. Por con- siguiente, lo que hizo Dick Pope fue muy sencillo. Se dedicó al negocio de la fotografía popular. Instaló un comercio de suministros fotográficos en los Jardines de los Cipreses, vendió rollos de películas a los visitantes y luego les enseñó cómo obtener espectaculares fotografías de los Jardines. Contrató después los servicios de experimentados esquiadores acuáticos. Les hacía realizar complejas actuaciones mientras por los altavoces indicaba al público de qué manera tenía que ajustar sus cámaras para captar el espectáculo. Y después, cuando aquellos visitantes regresaban a sus casas, las mejores fotografías de sus viajes eran siempre las correspondientes a los Jardines de los Cipreses. Ello le proporcionó a Dick Pope la mejor publicidad que puede haber: ¡la de las recomendaciones de palabra con la ayuda de fotografías!
Ésta es la clase de visión creativa que todos debernos desarrollar. Necesitamos aprender a contemplar nuestro mundo con ojos nuevos... viendo las oportunidades que se encuentran a nuestro alrededor, mi- rando simultáneamente hacia el futuro en busca de las posibilidades que pueda encerrar. La visión es una facultad que se aprende. Pero, al igual que todas las facultades, hay que ejercitarla.
Napoleon Hill
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Tú Visión Personal

LA VISIÓN ES UN PROCESO APRENDIDO. Pero George aprendió también algo que es muy útil para cualquier persona que se interese por el estudio de la AMP. Jamás olvidará el día en que vio a su madre de pie a su lado en su habitación de hospital sin saber quién era -o qué era- hasta que la oyó hablar. «Lo que vemos -señala George- es siempre una interpretación de la mente. Tenemos que adiestrar a la mente a interpretar lo que vemos.»

Esta observación está respaldada por la ciencia. "Buena parte del proceso de la visión no tiene lugar gracias a los ojos -dice el doctor Samuel Renshaw al describir el proceso mental de la visión-. Los ojos actúan como manos que se extienden "hacia afuera" y apresan "cosas" carentes de significado, transmitiéndolas al cerebro.
Entonces entrega las "cosas" a la memoria. Vemos algo sólo cuando el cerebro lo interpreta en términos de acción comparativa.»
Algunos de nosotros andamos por la vida «viendo» muy pocas cosas del poder y la gloria que nos rodean.
No filtramos adecuadamente la información que nuestros ojos nos facilitan a través de los procesos mentales del cerebro. Como consecuencia de ello, a menudo contemplamos cosas sin verlas realmente. Recibimos impresiones físicas sin captar lo que significan para nosotros. En otras palabras, no adoptamos una AMP en relación con las impresiones que nos envía nuestro cerebro.
¿Ha llegado la hora de someter a examen su visión mental? Su visión física, no... eso es cosa de los mé- dicos especialistas. Sin embargo, la visión mental, al igual que la física, puede deformarse. Cuando ello ocurre, puede usted tropezar con toda una bruma de falsos conceptos... golpeándose y lastimándose a sí mismo y a otros innecesariamente.
Las debilidades físicas más comunes de la vista son los dos extremos contrarios: la miopía y la presbicia ("vista cansada»). Éstas son también las principales deformaciones de la visión mental.
La persona que es mentalmente miope es muy probable que pase por alto los objetos y las posibilidades lejanas. Sólo presta atención a los problemas inmediatos y está ciega ante las oportunidades que podría aprovechar si pensara y planificara con vistas al futuro. Es usted miope si no elabora planes, ni se fija objetivos ni pone los cimientos del futuro.
Por otra parte, la persona mentalmente présbita es muy probable que pase por alto las posibilidades que tiene delante. No ve las oportunidades que tiene a mano. Sólo ve un mundo de sueños del futuro, sin relación con el presente. Quiere empezar por arriba, en lugar de ir subiendo poco a poco... y no comprende que la única tarea que se puede empezar por arriba es la tarea de cavar un hoyo.
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Cambia Tú Mundo

USTED PUEDE CAMBIAR SU MUNDO

Sabemos ahora que la sigla AMP significa Actitud Mental Positiva. Y sabemos también que una Actitud Mental Positiva es uno de los 17 principios del éxito. Cuando empiece a aplicar una combinación de estos principios con la AMP en su profesión o en la solución de sus problemas personales, habrá echado a andar por el sendero del éxito, estará en el buen camino y seguirá la dirección adecuada para alcanzar sus propósitos.
Para conseguir cualquier cosa que merezca la pena en la vida, es imprescindible que aplique una AMP, con independencia de los demás principios del éxito que usted emplee. La AMP es el catalizador por medio del cual conseguiremos que cualquier combinación de principios del éxito dé resultado de tal manera que se alcance un objetivo deseable. En cambio, la AMN, combinada con alguno de los mismos principios, es el catalizador que da por resultado el crimen o el mal. Y el dolor, el desastre, la tragedia -el pecado, la enfermedad, la muerte-, son algunas de sus consecuencias.
LOS 17 PRINCIPIOS DEL ÉXITO. Los autores han venido dedicándose durante muchos años a pronunciar conferencias, a dar clases y a dirigir un curso por correspondencia sobre los 17 principios del éxito. El título del curso es: AMP, la ciencia del éxito.
Estos 17 principios son los siguientes:
Una Actitud Mental Positiva.
Precisión de objetivos.
Recorrer un kilómetro más.
Exactitud de pensamiento.
Autodisciplina.
Genio creador.
Fe aplicada.
Una personalidad agradable.
Iniciativa personal.
Entusiasmo.
Atención controlada.
Labor de equipo.
Aprender de la derrota.
Visión creadora.
Dedicación de tiempo y dinero.
Conservación de una buena salud física y mental.
Utilización de la fuerza del hábito cósmico (ley universal).
Estos 17 principios del éxito no son una creación de los autores. Han sido extraídos de la experiencia vital de cientos de las personas de más éxito que nuestra nación ha conocido en el transcurso del pasado siglo.
AMP NAPOLEON HILL
Compilación : PAGINAS GRATUITAS CPA

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¿Tiene Usted un Problema? Superelo

¿Tiene usted un problema? ¡Estupendo! Superelo
¿Por qué? Porque las repetidas victorias sobre sus problemas constituyen los peldaños de la escalera que le conducirá al éxito. A cada victoria aumenta su sabiduría, su situación y su experiencia. Como persona, se sentirá usted mejor, más madura y más afortunada cada vez que tropieza con un problema, lo aborda y lo supera con una AMP.

Deténgase a pensar en ello un instante. ¿Conoce usted un solo ejemplo en que un verdadero logro de su vida personal o de la vida de algún personaje histórico no se haya debido a un problema con el que tuvo que enfrentarse?
Todos tenemos problemas. Ello se debe a que usted Y todo lo que existe en el universo se hallan en un constante proceso de cambio. El cambio es una ley natural inexorable. Lo importante para usted es que el éxito o el fracaso que puedan producirse al afrontar los desafíos del cambio dependen de su actitud mental.
Puede usted dirigir sus pensamientos y controlar sus emociones, regulando de este modo su actitud. Puede elegir entre una actitud positiva o negativa.
Puede adoptar la decisión de influir, utilizar, controlar o bien establecer relaciones armoniosas con los cambios que se produzcan en sí mismo y en su ambiente. Puede encauzar su destino. Si afronta los desafíos del cambio con una AMP, podrá resolver con inteligencia todos los problemas que se le planteen.
¿Cómo se afronta un problema con una AMP? Si usted conoce y cree en el primer y principal elemento de una Actitud Mental Positiva: «es siempre un Dios bueno», entonces podrá utilizar con eficacia la fórmula siguiente y afrontar sus problemas
Cuando se enfrente con un problema que requiera una solución, con independencia de lo complejo que pueda ser, haga lo siguiente:
1. Pida la Guía Divina. Busque ayuda para poder encontrar la solución adecuada.
2. Dedique tiempo a reflexionar sobre la solución de sus problemas. Recuerde que toda adversidad lleva la semilla de un beneficio equivalente o todavía mayor para aquellos que tienen una AMP.
3. Exponga el problema. Analícelo y defínalo.
4. Dígase a sí mismo con entusiasmo: «¡Estupendo! ».
5. Hágase a sí mismo preguntas concretas tales como
(a) ¿Qué tiene de bueno?
(b) ¿Cómo puedo convertir esta adversidad en la semilla de un beneficio equivalente o aún mayor?, cómo puedo convertir esta desventaja en una ventaja aún mayor?
6. Siga buscando respuestas a dichas preguntas hasta que encuentre por lo menos una respuesta que pueda dar resultado.
Autor: Napoleon Hill
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Donde se Inicia el Exito

Donde se inicia el Exito
CONOZCA A LA PERSONA VIVIENTE
¡Conozca a la persona viviente más importante! En algún lugar de este libro, usted la conocerá... derepente, en forma asombrosa y con una sensación de reconocimiento que cambiará toda su vida.
Cuando la conozca encontrará su secreto. Descubrirá que lleva un talismán invisible con las inicialesAMP (Actitud Mental Positiva) grabadas en una cara y las iniciales AMN (Actitud Mental Negativa) en la otra.
Este talismán invisible posee dos poderes sorprendentes: tiene la facultad de atraer la riqueza, el éxito, la felicidad y la salud; y tiene también la facultad de repeler estas cosas, privándole de todo aquello que hace que la vida merezca ser vivida. Es la primera de estas facultades, es decir, la AMP, la que permite que algunos hombres se eleven hasta la cumbre y permanezcan allí. Y la segunda es la que hace que otros hombres se queden en el fondo durante toda su vida; y es también la AMN la que desplaza a algunos hombres de la cima cuando ya la habían alcanzado.
Tal vez la historia de S. B. Fuller le ilustre su funcionamiento.


«SOMOS POBRES... NO POR CULPA DE DIOS.» S. B. Fuller era uno de los siete hijos de un aparcero negro de Luisiana. Empezó a trabajar a la edad de cinco años. A los nueve ya arreaba mulos.
Eso no tenía nada de insólito: los hijos de casi todos los aparceros empezaban a trabajar a edad muy temprana. Aquellas familias aceptaban la pobreza como su destino y no pedían más.
El joven Fuller era distinto a sus compañeros en un sentido: tenía una madre extraordinaria, una mujer que se negaba a aceptar esta precaria existencia para sus hijos, pese a que ella no había conocido otra cosa.
Sabía que algo fallaba por el hecho de que su familia apenas pudiera subsistir en un mundo de gozo y abundancia. Y solía hablar con su hijo acerca de sus sueños.
«No tendríamos que ser pobres, S. B. -solía decir-. Y que nunca te oiga yo decir que somos pobres por voluntad de Dios. Somos pobres... no por culpa de Dios. Somos pobres porque tu padre jamás tuvo el deseo de ser rico. Nadie en nuestra familia ha tenido jamás el deseo de ser otra cosa.»
Nadie había tenido el deseo de ser rico. Esta idea quedó grabada tan profundamente en la mente de Fuller, que cambió toda su vida. Empezó a querer ser rico. Centraba su mente en las cosas que quería y la apartaba de las que no quería, y así adquirió un ardiente deseo de hacerse rico. Llegó a la conclusión de que el medio más rápido de ganar dinero consistía en vender algo. Eligió el jabón. Se pasó doce años vendiéndolo de puerta en puerta. Un día averiguó que la empresa que le proporcionaba el género iba a ser subastada. El precio de venta de la empresa era de 150.000 dólares.
En doce años de ventas y de ahorro, había logrado reunir 25.000 dólares. Se llegó al acuerdo de que depositaría los 25.000 dólares y obtendría los 125.000 restantes en un plazo de diez días. En el contrato figuraba una cláusula según la cual perdería el depósito en caso de que no lograra reunir el dinero.
En el transcurso de sus doce años como vendedor de jabón se había ganado el respeto y la admiración de muchos comerciantes. Ahora acudió a ellos. Obtuvo también dinero de algunos amigos personales y de compañías de préstamos y grupos de inversión. La víspera del décimo día había logrado reunir 115.000 dólares. Le faltaban 10.000.


EN BUSCA DE LA LUZ. «Había agotado todas las fuentes de crédito que conocía -recuerda-. Era entrada la noche. En la oscuridad de mi habitación, me arrodillé y empecé a rezar. Le pedí a Dios que me condujera a una persona que me prestara a tiempo los 10.000 dólares que me faltaban. Me dije a mí mismo que bajaría con mi automóvil por la calle Sesenta y uno hasta que viera la primera luz en un establecimiento comercial. Le pedí a Dios que hiciera que aquella luz fuera un signo que me indicara su respuesta.»
Eran las once de la noche cuando S. B. Fuller empezó a bajar por la calle Sesenta y uno de Chicago. Al final, tras recorrer varias manzanas, vio luz en el despacho de un contratista.
Entró. Allí, sentado junto a su escritorio, cansado de trabajar hasta tan tarde, se encontraba un hombre a quien Fuller conocía vagamente. Fuller comprendió que tendría que ser valiente.
«¿Quiere ganar 1.000 dólares?», le preguntó Fuller directamente.
El contratista se vio sorprendido por la pregunta. «Sí, claro», contestó.
«En tal caso, extiéndame un cheque por valor de 10.000 y, cuando le devuelva el dinero, le entregaré 1.000 dólares de beneficios», recuerda Fuller que le dijo al hombre.
Le indicó al contratista los nombres de las demás personas que le habían prestado dinero y le explicó exactamente y con todo detalle en qué consistía el negocio.


EXPLOREMOS EL SECRETO DE SU ÉXITO.
Antes de que terminara aquella noche, S. B. Fuller ya tenía en el bolsillo un cheque por valor de 10.000 dólares. Posteriormente consiguió intereses con derecho de control no sólo en aquella empresa sino también en otras siete, incluidas cuatro fábricas de cosméticos, una fábrica de géneros de punto, otra de etiquetas y un periódico. Cuando hace poco le pedimos que explorara con nosotros el secreto de su éxito, él nos contestó con las palabras que le había oído pronunciar a su madre hacía muchos años
«Somos pobres... no por culpa de Dios. Somos pobres porque tu padre nunca tuvo el deseo de ser rico. Nadie en nuestra familia ha tenido jamás el deseo de ser otra cosa.»
«Miren -nos dijo-, yo sabía lo que quería, pero no sabía cómo conseguirlo. Por consiguiente, leí la Biblia y libros de inspiración para alcanzar un propósito. Pedí en mis plegarias el conocimiento necesario para alcanzar mis objetivos. Tres libros desempeñaron un importante papel en la conversión de mis ardientes deseos en realidad.
Estos libros fueron:

 (1) la Biblia, (2) Piense y hágase rico, y (3) El secreto de las edades. Mi mayor fuente de inspiración procede de la lectura de la Biblia.
»Cuando uno sabe lo que quiere, es más probable que lo reconozca cuando lo vea. Cuando se lee un libro, por ejemplo, reconoce uno las oportunidades capaces de ayudarle a conseguir lo que desea.»
S. B. Fuller llevaba consigo el talismán invisible con las iniciales AMP grabadas en una cara y AMN en la otra.
Colocó hacia arriba la cara de la AMP y empezaron a ocurrirle cosas sorprendentes. Pudo convertir en realidad unas ideas que antes no habían sido más que simples ensoñaciones.
Lo que importa observar aquí es que S. B. Fuller empezó su vida con muchas menos ventajas de las que tenemos casi todos nosotros, pero eligió un gran objetivo y se dispuso a alcanzarlo. Como es lógico, la elección del objetivo era individual. En esta época y en este país sigue usted gozando del derecho personal a poder decir: «Eso es lo que yo elijo. Eso es lo que yo quiero conseguir.» Y, a menos que su objetivo sea contrario a las leyes de Dios o de la sociedad, estará en condiciones de alcanzarlo. Lo tiene todo que ganar y nada que perder si lo intenta. El éxito sólo pueden alcanzarlo y conservarlo quienes lo siguen buscando con una AMP.
Aquello que busque depende de usted. No a todo el mundo le gustaría ser un S. B. Fuller, responsable de grandes fábricas. No a todo el mundo le gustaría pagar el elevado precio que lleva consigo el hecho de ser un gran artista.
Para muchas personas, la riqueza de la vida es algo muy distinto. Una actividad cotidiana que permita llevar una existencia feliz y llena de amor constituye un éxito. Se puede poseer ésta o bien otras riquezas. La elección le corresponde a usted.
Sin embargo, tanto si el éxito significa para usted hacerse tan rico como S. B. Fuller, como si equivale al descubrimiento de un nuevo elemento químico, la creación de una obra musical, el crecimiento de una rosa o bien la educación de un niño, independientemente de lo que el éxito signifique para usted, el talismán con las iniciales AMP grabadas en una cara y AMN grabadas en la otra podrá ayudarle a alcanzarlo.
Lo bueno y lo deseable se atrae con la AMP y se repele con la AMN.
TODA ADVERSIDAD LLEVA LA SEMILLA DE UN BENEFICIO EQUIVALENTE O TAL VEZ MAYOR. «Pero, ¿y si tengo un defecto físico? ¿De qué manera me va a ayudar un cambio de actitud?», podría usted preguntar.
Tal vez la respuesta se la pueda dar la historia de Tom Dempsey, un muchacho inválido de nacimiento.
Tom nació sin medio pie derecho y con sólo un muñón por brazo derecho. De niño hubiera querido participar en actividades deportivas como los demás muchachos. Sentía un ardiente deseo de jugar al fútbol americano.
Como consecuencia de este deseo, sus padres le mandaron hacer un pie artificial de madera. El pie de madera fue acoplado a una bota especial de fútbol. Hora tras hora, día tras día, Tom hacía prácticas, dándole al balón con su pie de madera. Intentaba una y otra vez efectuar tiros libres a distancias cada vez mayores. Llegó a ser tan hábil que fue contratado por el equipo de los Santos de Nueva Orleans.
Los gritos de 66.910 aficionados pudieron escucharse en todos los Estados Unidos cuando, en los último dos segundos del partido, Tom Dempsey -con su pierna tullida- batió un récord, efectuando un tiro libre a 63 yardas de distancia (unos 60 metros). Era el tiro libre más largo jamás efectuado por un jugador profesional de fútbol americano. Ello permitió a los Santos ganar por un tanteo de 19-17 a los Leones de Detroit.
«Hemos sido derrotados por un milagro», comentó el entrenador del equipo de Detroit Joseph Schmidt. Y, para muchos, fue un milagro... una respuesta a una plegaria.
«Tom Dempsey no ha lanzado este tiro libre, lo ha lanzado Dios», dijo el zaguero de los Leones, Wayne Walker.
«Interesante. Pero, ¿qué significa para mí la historia de Tom Dempsey?», podría usted preguntar. Nuestra respuesta sería: «Muy poco... a menos que usted adquiera la costumbre de reconocer, establecer un nexo, asimilar y utilizar los principios universales, adoptándolos como propios. Y después emprenda una acción conveniente».
¿Y cuáles son los principios contenidos en la historia de Tom Dempsey que usted podría aplicar, tanto si es un disminuido físico como si no? Dichos principios los pueden aprender y aplicar tanto los niños como los mayores:
- La grandeza está reservada para aquellos que adquieren un ardiente deseo de alcanzar altos objetivos.
- El éxito lo alcanzan y lo conservan quienes lo intentan y lo siguen intentando con una AMP.
- Para convertirse en un experto en cualquier actividad humana hace falta práctica... práctica... práctica.
- El esfuerzo y el trabajo pueden resultar divertidos cuando se fijan unos determinados objetivos deseables.
- En toda adversidad hay la semilla de un beneficio equivalente o tal vez mayor para aquellos a quienes una AMP les induce a convertirse en personas de éxito.
- La mayor fuerza del hombre estriba en la fuerza de la plegaria.

Para aprender y aplicar estos principios, vuelva hacia arriba su talismán invisible por la cara de la AMP.
Cuando Henley escribió el poético verso «Yo soy el dueño de mi destino, soy el capitán de mi alma», nos hubiera podido informar de que somos los dueños de nuestro destino porque somos, ante todo, los dueños de nuestras actitudes. Éstas configuran nuestro futuro. Se trata de una ley universal. El poeta hubiera podido decirnos con gran entusiasmo que esta ley actúa tanto si las actitudes son destructivas como si son constructivas. La ley afirma que convertimos en realidad física los pensamientos y las actitudes que albergamos en nuestra mente, con independencia de lo que sean. Convertimos en realidad los pensamientos de pobreza con la misma rapidez con que convertimos en realidad los pensamientos de riqueza. Sin embargo, cuando nuestra actitud hacia nosotros mismos es positiva y nuestra actitud hacia los demás es generosa y compasiva, atraemos grandes y generosas parcelas de éxito.


NO PERMITA QUE SU ACTITUD MENTAL LE CONVIERTA EN UNA «PIEZA DE MUSEO». En la competición para el premio Dwyer en Aqueduct, ambos caballos se enfrentaron finalmente en julio de 1920. Era un día espléndido. Todas las miradas se encontraban clavadas en la línea de salida. Ambos caballos salieron al mismo tiempo. Corrían por la pista el uno al lado del otro. Estaba claro que John P. Grier le estaba ofreciendo a Man o'War la gran carrera de su vida. Al llegar a la señalización de la cuarta parte de la carrera seguían igualados. La mitad de la carrera... Las tres cuartas partes de la carrera y aún iban igualados. La octava parte... y todavía igualados. Después, en la recta, John P. Grier hizo que el público se levantara de sus asientos. Poco a poco se empezó a adelantar.
Fue un momento de crisis para el jockey de Man o'War. Este adoptó una decisión. Por primera vez en la carrera del gran caballo, el jockey le azotó fuertemente la grupa con el látigo. Man o'War reaccionó como si le hubieran prendido fuego en la cola. Se disparó hacia adelante y se alejó de John P. Grier como si éste se hubiera quedado inmóvil. Al finalizar la carrera, Man o'War había ganado por siete largos.
Sin embargo, lo importante desde nuestro punto de vista fue el efecto que la derrota ejerció en el otro caballo. John P. Grier había sido un caballo de gran temple; la victoria era su actitud. No obstante, aquella experiencia le afectó de tal modo que jamás se " recuperó. Todas sus carreras posteriores fueron unos intentos débiles v sin convicción, y jamás volvió a ganar.
Las personas no son caballos de carreras, pero esta historia nos induce a recordar a demasiados hombres que, en la época del «boom» de los años veinte, empezaron con una maravillosa actitud positiva.

Alcanzaron el éxito económico y después, cuando se produjo la Depresión en 1930, experimentaron la derrota. Se sintieron aplastados. Su actitud cambió de positiva a ne ativa. Su talismán se volvió de la cara de la AMN Dejaron de esforzarse. Al igual que John P. Grier; se convirtieron en «piezas de museo».
Algunas personas parecen utilizar constantemente la AMP. Otras empiezan y después lo dejan. Pero otras -la inmensa mayoría de nosotros-, jamás han empezado a utilizar realmente las extraordinarias facultades que p oseen.
¿Qué decir de nosotros? ¿Podemos aprender a utilizar la AMP de la misma manera que hemos aprendido otras habilidades?
La respuesta, basada en nuestros años de experiencia, es un rotundo sí.
Éste es el tema del presente libro. En los capítulos siguientes, le mostraremos cómo se puede hacer. El esfuerzo del aprendizaje merecerá la pena porque la AMP constituye el ingrediente esencial de todo éxito. CONOZCA A LA PERSONA VIVIENTE MÁS IMPORTANTE. ¡El día en que reconozca en usted la AMP será el día en que conocerá a la persona viviente más importante! ¿Quién es? Pues la persona viviente más importante en relación con usted y con su propia vida es usted mismo. Eche un vistazo hacia el interior de sí mismo. ¿No es cierto que lleva consigo un talismán invisible con las iniciales AMP grabadas en una cara y las iniciales AMN grabadas en la otra? ¿Qué es exactamente este talismán, esta fuerza? El talismán es su mente.
La AMP es una Actitud Mental Positiva.
Una Actitud Mental Positiva quiere decir una actitud mental adecuada. ¿Y cuál es la actitud mental adecuada? Está compuesta en general por las características «positivas» simbolizadas por palabras tales como fe, integridad, esperanza, optimismo, valentía, capacidad de iniciativa, generosidad, tolerancia, tacto, amabilidad y sentido común. La persona con una Actitud Mental Positiva se propone elevadas metas y se esfuerza constantemente por alcanzarlas.
La AMN es una Actitud Mental Negativa.  Y sus características son contrarias a las de la AMP. Tras haberse pasado varios años estudiando a los hombres de éxito, los autores de La actitud mental positiva: un camino hacia el éxito han llegado a la conclusión de que el sencillo secreto que comparten todos ellos es el de una Actitud Mental Positiva.

LA ACTITUD MENTAL POSITIVA
Conozca a la Persona Viviente mas importante
Napoleon Hill - Clement Stone
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